miércoles, 28 de abril de 2010
Algo mas para callar
Casi no me conoces, pero yo te he estado observando desde que te vi por primera vez. Estuve presente en ese momento en que dos diminutas ideas en tu cabeza se unieron, intente poner en vos ese soplo de vida y empezaste a crecer, senti que desde siempre te conocí y te dije: "Mi vida eres tú, yo nunca te desecharé, porque desde los confines de la tierra te he llamado". Con amor absoluto te vi madurar, en este mundo voraz hemos vivido y sin embargo te digo: "No temas porque estare ahi". He estado a tu lado en las noches más oscuras de tu amor, hablando a tu corazón, gritando por tu nombre en medio de la tempestad para que no te rindas, no desistas. Quiero hacer de vos una pesona de verdad. Con mis lagrimas pagué por tu ausencia y con mi sangre terminare pagando tu alma, porque te amo. Desde mi propia cruz vivo este calvario, yo te vi y decidí hacerlo por ti, porque para mi eres muy importante y te amo como si fueras parte de mi ser. Y si algun dia tengo que traspasar mi corazon con palabras doloras lo hare por ti. Si en mi alma fui muerto y luego resucitado fue para que tú te levantaras también de la muerte, te levantaras a una vida nueva y en abundancia. Mi voluntad es que vivas en una vida llena de felicidad y amor. Y yo debo morir por el pecado, el dolor, la oscuridad y el temor que hay ahora en mi. Para mí un día son como miles de años, así el balance divino me pertenece y todo lo que en el universo hay. He creado mis propios cielos, mi propia tierra, y todo lo visible e invisible me pertenece dentro de mi mundo y no me daña. Para mi nada es imposible. Pero mis aguas del mar y los océanos completos se rinden ante ti, las estrellas y el firmamento son obras de mis manos. Sin embargo estoy llamando a tu puerta y quiero que me abras. Quiero entrar y cenar contigo, quiero que tú y tus sentidos me sientan. Quiero poner un anillo en tu dedo y cambiar tu vida. Quiero que tú me lo pidas y reprenderé al odio que en mi nacio. Y asi delante de mi siempre te tendré. Aun de día y de noche, ya no habrá tormenta y tempestad que navegues sola, porque ciertamente así te digo hoy: "Si te humillaras y llamaras mi nombre; yo escucharé, inclinaré mi oído y te responderé". Porque tengo una herencia grande para ti, son tesoros, arras del corazon que son para ti; quiero que las tomes y vivas con ellas. Quiero que las ates a tu cuello y sean lámpara a tus pies y lumbrera a tu camino.
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Ciertamente vengo en breve. Apocalipsis 22:20
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